S?bado, 17 de marzo de 2007
Publicado por La_Seu @ 9:57
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Los casalicios de los puentes




Antepechos y casalicios del puente del real. En un primer término, el de San Vicente Mártir.




El puente del Real


DANIEL SALA GINER.CEU CARDENAL HERRERA/




Se tiene conocimiento de la existencia de un puente en dicho lugar por un bando publicado en 16 de octubre de 1321 y carta dirigida por los jurados de la ciudad al rey Jaime II hablando de una avenida que arruinó algunas bóvedas del puente del Real y del de Serranos. De nuevo una riada lo hizo desaparecer el 25 de octubre de 1427, siendo reedificado y subsistiendo sin grandes contratiempos, al menos hasta la devastadora de 1517. En la visita realizada por el emperador el 3 de mayo de 1528, cedió su barandilla por el gran concurso de gente y cayeron muchas personas al río habiendo varios muertos. Tras la riada de 1589, la Obra de Murs e Valls emprendió su reconstrucción; pero, dificultades surgidas en al cimentación y una nueva riada, en 1597, que arrancó una de las arcadas construidas, paralizó las obras que fueron reiniciadas bajo la dirección del mestre de fer molins, Joan Pasqual, y se coronó la obra el 18 de febrero de 1599, el día anterior a la entrada de Felipe III en la ciudad de Valencia para contraer matrimonio con Margarita de Austria. Para su ornato se colocaron cuatro bancos, dos a cada entrada y, sobre los estribos del tercero y cuarto arco, las estatuas de los santos Vicentes, Mártir y Ferrer, que, labradas en 1603 por Vicente Leonard Esteve, estuvieron descubiertas hasta que en 1682 el arzobispo Rocabertí mandó, a sus expensas, en 1682 y 1673, construir los templetes que las recubren como explican las dos inscripciones recordatorias que figuran al pie de cada una de las estatuas, en las que podemos ver la relación de jurados y obreros de la Fàbrica de Murs e Valls. Así rezan, traducidas, las otras inscripciones colocadas en la base de las mismas. Debajo de San Vicente Ferrer:





“El senado y pueblo de Valencia. Terminado fue en el día 18 del mes de febrero año del señor 1598 en honor y gracia de Felipe [III] rey de las Españas e Indias, cuando vino a Valencia a contraer matrimonio con Margarita de Austria. Siendo Dimas Pardo, jurado primero de los caballeros: Cristóval de la Torre, canónigo de Valencia, obrero por el brazo eclesiástico (de la Fábrica Nueva de Muros y Valladares); Francisco March, jurado primero de los ciudadanos, obrero por el brazo real: Pedro Luis Salvador, obrero por el brazo militar: Pedro Luis Almunia, caballero: Miguel Casanova: Marcos Ruiz de la Bárcena: Tomás Torruvio, ciudadanos, jurados: Jaime Bertrán, ciudadano, obrero, racional”.



Templete de San Vicente Mártir

Y en la base del templete de San Vicente Mártir:





“El senado y pueblo de Valencia. Acabadas fueron las imágenes de los dos Vicentes, Mártir y Ferrer en prueba del honor y reverencia que a sus patronos sigue tributando el Reino de Valencia: siendo, Francisco Vallebrera, jurado, primero de caballeros: don Gerónimo Ferrer, caballero de la Orden de Santiago, obrero, eclesiástico: Francisco March, jurado primero de ciudadanos y síndico: Carlos Valero, patricio, obrero por el brazo militar: Miguel Juan Casanova, Juan Granada, Francisco Gerónimo Mascarell, jurados, ciudadanos: Marcos Ruiz de Bárcena, racional de la ciudad, obrero. Día 18 de febrero de 1603”.





En 1936 fueron derribadas y destruidas; el Ayuntamiento de Valencia acordó en 1939 su reposición siendo de nuevo esculpidas: la de San Vicente Mártir por Ignacio Pinazo, que se instaló en diciembre de 1945, y la de San Vicente Ferrer por Carmelo Vicent, que se colocó en enero de 1946.



La última intervención realizada en el puente tuvo lugar en la década de los 70 del pasado siglo, cuando para aumentar su capacidad fue abierto por su mitad dándole mayor anchura sin variar su aspecto.



Siempre hubo ante la puerta de la muralla llamada del Mar, una palanca o puente de madera que, las riadas de 1321, 1328, 1406 y 1487 arrastraron consigo. La riada de 1517 lo dejó muy malparado y la ciudad decidió construir uno de piedra que también demolió la que tuvo lugar en 1589, por lo que se iniciaron nuevas obras bajo la dirección del setabense Francisco Figuerola, a mediados de 1595, siendo virrey don Francisco de Sandoval y Rojas, el futuro duque de Lerma, valido de Felipe III.



Entre los arcos tercero y cuarto dos bellos casalicios, bajo cubierta piramidal de azuladas tejas, albergaban: uno, la imagen de san Pascual Bailón allí colocada por la ciudad en 1677; en el otro hubo una cruz labrada en piedra de Agullent, que un rayó destruyó en 1709, por lo que se decidió colocar en 1721 una estatua de la Virgen de los Desamparados, obra de Gerónimo Sanchis, discípulo de Vergara. La riada del 24 de octubre de 1776 arrancó cinco de los arcos del puente (así lo vemos en las Observaciones de Cavanilles) y destruyó los casalicios, quedando todo restaurado en 1782. Hubo proyecto de ampliar el puente; sin embargo, en 1927, se acordó construir el puente de Aragón y convertir este en peatonal con las dos hermosas escalinatas que sustituyeron a las antiguas rampas, obras que terminaron en 1935.



Las imágenes de la Virgen y de San Pascual Bailón fueron destrozadas en julio de 1936, por lo que el Ayuntamiento las repuso en 1945: la de la Virgen de los Desamparados fue obra de Vicente Navarro y la de San Pascual tuvo por autor a José Ortells.



En una de las lápidas situada debajo del casalicio de San Pascual, se hace memoria de la construcción del puente en el año de 1596, así como de la relación de jurados, obreros, racional y síndico de la Ciudad. En la otra podemos leer, traducida, la siguiente inscripción:





“Al sagrado Dios muy bueno y grandísimo. a San Pascual Bailón, de la gran familia de Franciscanos Descalzos, aumento de la sagrada congregacion del brillante serafín, el cual, en vida, dotó al Reino de Valencia con el beneficio de su morada en el mismo, y en su muerte con un tesoro de reliquias; dedican unánimes este monumento Romualdo Tanso, jurado primero de caballeros: Juan Antonio Delmor, canónigo, obrero de la fábrica de muros, por el brazo eclesiástico: Pedro José Peris, jurado primero de ciudadanos: José Vicente del Olmo, por el estamento militar, Onofre Cruilles y Sanz, jurado segundo de caballeros: José Gil de Torres, jurado y obrero por el brazo real; el doctor José Just, canónigo, obrero de la fábrica nueva: Ignacio Cabriel y Agustin Barrera, ciudadanos, jurados; Pedro Antonio torres, racional, obrero...”.



Lápida atribuida a Pérez Bayer

En el otro casalicio, una lápida atribuida a Pérez Bayer, dice así:





“En 24 de octubre del año 1776, reinando Carlos III pío, feliz, augusto, padre de la patria, tuvo el Turia una inmensa avenida, y aglomerándose hacia el puente de la Zaidía los grandes maderos que arrastraba el río, obstruyeron el paso de las aguas, las que se desbordaron por la orilla izquierda, inundando el próximo arrabal llamado de sagunto, y subiendo el agua mas de seis pies, con gran pérdida de cosechas, casas y reses. no fue menor la avenida que ocurrió luego en 4 de noviembre, arrastrando el agua los mismos maderos que dejara poco antes en las calles, encrucijadas y caminos, los cuales fuertemente trabados entre si, y hacinados sobre este puente del mar impidieron el libre curso de las aguas, que, estancadas y creciendo desmedidamente, abriéronse paso a traves del mismo, arrastrando en su furiosa corriente e inmensa balumba cuatro pilares con los arcos, cornisa, templetes, chapiteles, sagradas estátuas de nuestra señora y San Pascual Bailón y demás que colocado sobre el puente estaba. los seis obreros de la Fábrica de Muros, Valladares, Puentes, Calzadas y Caminos de la ciudad procuraron que a expensas públicas se reedificase y se restituyese a su primitiva forma. Habiéndolo terminado felizmente en el año de 1782”.

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