S?bado, 24 de febrero de 2007
Publicado por La_Seu @ 13:52
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Plaza del Ayuntamiento: caleidoscopio

Es el conjunto urbano con m?s c?pulas y torrecillas de la ciudad. Bulliciosa en extremo, respeta su gran espacio para las ?mascletaes?, caf?s, entidades bancarias y quioscos de flores
MŞ. ?NGELES ARAZO

Imagen

H a cambiado de titulaci?n tantas veces, como se ha reformado su centro, hasta que se lleg? a la conclusi?n de obviar proyectos arquitect?nicos y dejar la amplia superficie limitada por los quioscos de flores y algunas palmeras para las ?mascletaes? de marzo; cuando los valencianos se deleitan con el olor acre de la p?lvora y el estruendo con el que tiembla el suelo.

La plaza est? llena de vida, con o sin fiestas. Suenan las campanas del reloj del Ayuntamiento, que nadie escucha, cambian constantemente los juegos de surtidores de la fuente, que los ut?picos quisieron que fuera musical; existen lugares clave para las citas y las terrazas de las cafeter?as pugnan por el espacio bajo los ?rboles del amor y de las catalpas. Menci?n aparte, el gigantesco olivo que en una isleta, entre Correos y Telef?nica, crece y crece ignorando el maleficio de la contaminaci?n.

La imagen antigua, facilitada por Jos? Huguet se tom? desde el Ayuntamiento, el gran edificio que tanto gusta al ciudadano por sus c?pulas de cer?mica dorada y sus torres, en la que sobresale la central. Alegre y ampuloso (de los arquitectos Francisco Mora y Carlos Carbonell) pertenece al neobarroco valenciano, ofreciendo su fachada una inacabable lectura: guirnaldas que rodean columnas, amorcillos entre flores, pomos de naranjas y valencianas castamente desnudas. Desde el cuerno de la abundancia de la Valencia romana al casco del Rey Don Jaime convertido en s?mbolo, nada se omiti?.

Sobre la puerta principal alegor?as y figuras de Mariano Benlliure, Octavio Vicent y Vicente Beltr?n, que representan la Justicia, las Artes, las Letras y las virtudes cardinales.

Mas dejemos la Casa de la Ciudad, donde d?a s?, d?a no y el del medio, hay recepci?n y visita extraordinaria, motivo por el que la escalinata queda flanqueada por guardia de vistoso uniforme.

Desde lo alto, contemplando el ir y venir de gentes, paso de coches y buses, un le?n del escultor Salvador Arnau corona la finca del chafl?n con Periodista Azzati. Un le?n que, seg?n la luz y las sombras, parece reir y divertirse, ante tanta gente con buen apetito, porque si antes la ańorada Casa Barrachina, de la que s?lo quedan tres originales marquesinas de hierro, convocaba con sus espacios de caf?s y comidas r?pidas (żqui?n no recuerda sus ?pepitos? y sus ?blancos y negros??), helader?a y cafeter?a con sal?n, hoy invitan American Restaurant Hollywood, Foster?s y Pans & Company, donde tanto j?venes como octogenarios comen unos abundantes bocadillos. S?, s?; se huele a frituras, a cerveza fresca, a caf?. Y en esa pugna por renovar que nos identifica, ahora la cafeter?a San Patricio se est? transformando en una taberna elegante con aire irland?s y de siglos: quinqu?s, fotos antiguas, relojes de estaci?n y plafones con envejecida madera donde se adivina la bandera. El eclecticismo no emborracha.

El monumento del Marqu?s de Campo, obra de Mariano Benlliure donde su escultura s?mbolo de la Navegaci?n obtuvo la primera Medalla en la Exposici?n de Par?s, se traslad? a la Gran V?a Marqu?s del Turia - plaza C?novas del Castillo; y nuestra plaza fue originalmente transformada seg?n proyecto de Javier Goerlich, que diseń? ondulaciones para una plataforma y coloc? un mercado de flores y una fuente, en el bajo. Tampoco permaneci? largo tiempo. Y as?, entre pol?micas y concursos de ideas, el coraz?n de la plaza (menos en fallas) es para los turistas, que avariciosos de sol, se tumban en los bancos.

La loter?a Bello
Conocida en toda toda Espańa y subtitulada La Loter?a de los Millones, Casa Bello siempre tiene una cola de aspirantes a la suerte. Fundada en 1912 por Juan Bello Paricio en una hermosa finca, la regenta hoy la tercera generaci?n. Har? tres d?cadas, en el bajo contiguo se hallaba la librer?a Maraguat, tan recordada por los amantes de la lectura, porque los t?tulos de las novedades literarias, en sus largos escaparates formando un pequeńo hall, ya era tentaci?n. La librer?a, de suelo de madera, altillo para los mapas y mostradores con figurines espańoles y franceses, en los que insertaban patrones, eran reclamo para costureras y seńoras que hab?an seguido cursos de corte y confecci?n.

Hoy, se puede asegurar que las fincas m?s bellas de los arquitectos Mora, Goerlich, Carbonell y Borso de Carminati, han sido adquiridas por entidades bancarias; y en los bajos m?s reducidos, compiten las agencias de viajes. No faltan los quioscos de postales tur?sticas, en las que el Miguelete, Santa Catalina y la Catedral han cedido la preferencia al Museo Pr?ncipe Felipe, Oceonogrŕfic y el Palau de les Arts.

Tags: valencia, tirant, Valencianismo, Colaicio

Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 04 de marzo de 2007 | 19:04
Hola me presento, soy Tarro? he entrado en tu pagina y me ha gustado mucho lo que tratas por lo que como mas ? menos pensamos lo mismo (sobre la defensa de lo todo lo VALENCIANO)
Te dejo este enlace el mio Sonrisa
Gui?o
http://baladre2007.spaces.live.com/default.aspx?_c02_owner=1