_______Mosatros els valencians___

martes, 20 de febrero de 2007

El duque o el “goig de viure”. La corte Virreinal de Valencia

El duque o el “goig de viure”

El duque de Calabria, tercer marido de Germana de Foix, fue un hombre cultivado y uno de los principales introductores del ‘renacentismo’ en Valencia

F. HERRERO/

Cuando en el culmen de su monarquía, Felipe III quiso un escenario que se correspondiera con los fastos de su reinado para la celebración de su matrimonio, eligió Valencia. No fue ajena a la elección la persona de su valido, el marqués de Denia, de la Casa de los Borja, cuya familia había formado parte, cincuenta años antes, de la más espléndida corte renacentista que conoció España, la del Virreinato de Germana de Foix y Fernando de Aragón, duque de Calabria.

“A las bodas venturosas/ de Felipe de Madrid/ lo mejor del Manzanares/ vino a Valencia del Cid”, decía Lope de Vega en una cuarteta, pero Sanchis Guarner, en su Ciutat de Valéncia, recoge otros versos de Lope que advertían al monarca: “Bellissima ciudad; pero quisiera/ que llegaras, señor, con gallardía, que son muy principales los señores y cavalleros d’esta tierra”...

Habían pasado casi cincuenta años de la muerte del duque de Calabría y catorce más de Germana de Foix, pero los rescoldos del resplandor de su corte iluminaban todavía como para atraer al rey de todas las Españas... donde no se ponía el sol... Y volviendo a Sanchis Guarner, dice del magnífico matrimonio virreinal: “La reina Germana –lo fue, cuando esposa de Fernando el Católico– era una occitana adeliciada i sensual, afeccionada al luxe, les festes i la conversa enginyosa,–y, resaltamos el párrafo dedicado al duque, que le señala como impulsor de aquella radiante corte renacentista– a instancia del duc de Calabria, mestre en el goig de viure i promotor d’una nova concepció cortesana, camviá la residencia dels virreis al sumptuós Palau Reial; Els virreis milloraren intensament la residència (...) Bells jardins voltaven el palau, on, segons deien, hi havia tantes cambres como dies té l’any”.

El culto cortesano
Oscurecido por la fama de Germana de Foix, viuda de Fernando el Católico –uno de los más grandes monarcas de Aragón y de España, modelo inspirador de Maquiavelo para su Príncipe–, gobernante con puño de hierro en guante de seda cuando capitaneó la dura represión contra las Germanías, la cita de autoridad anterior ya empieza a situar al duque de Calabria, el tercer esposo de Germana, en su destacado papel como introductor de las corrientes culturales y sociales italianizantes en Valencia, por donde el Renacimiento llegó a España.

Si el primer marido de su esposa pudo ser el modelo del “Príncipe” de Maquiavelo –y aquí abriríamos un paralelismo con Germana como implacable gobernante–, el duque lo fue del Cortesano del escritor y músico valenciano Lluís Milà, que retrata aquella “cort cultivada i refinada” que lleva el sello del napolitano duque de Calabria.

Baste citar el Cancionero del Duque de Calabria, obra imprescindible para el conocimiento de la música renacentista, para que el nombre del duque permanezca y tenga el subrayado merecido. Se sabe de la riquísima biblioteca musical del duque, que destinó como legado a San Miguel de los Reyes, con otros volúmenes de su colección personal y adquiridos para lo mismo, y que sumaban en total casi un millar. La capilla musical del virrey fue, según los historiadores expertos, la mejor dotada de España en su época. Tenía cuarenta cantores, amén de los instrumentistas, los músicos con encargo, recopiladores de obras, etcétera. Así, el historiador fray José de Sigüenza dice del duque de Calabria y su Capilla que era “la mejor de musicos que huvo en España, porque se junto allí quanto bueno se hallaba y todos ivan a servirle con mucho gusto”.

Entre la cárcel y la corte
Fernando de Aragón, príncipe napolitano, descendiente de Alfonso el Magnánimo, había sido víctima de las disputas territoriales en Italia entre las potencias de la época y del expansionismo español que anexionó el Reino de Nápoles a la Corona hispana. Desterrado, Fernando permaneció “retenido” en el castillo de Xàtiva varios años, pero hizo su suerte cuando rehusó la proposición de los “agermanats” para encabezar su causa, lo que le granjeó el favor del emperador Carlos y, con él, la mano de la virreina de Valencia, Germana de Foix. No jugó el duque papel de relevancia en la represión de las Germanías, por lo que su figura carece de sombras, y sí tiene las luces que le corresponden como uno de los principales introductores del renacentismo en Valencia y, por extensión, en España.

Tags: Duque de calabria, valencia, Tirant, Coalició, valencianismo

Comentarios

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  • Fecha: jueves, 14 de junio de 2007
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  • Hora: 2:36

Autor: Invitado

tambien debian de hablar sobre su descendencia pues tuvo un hij ilegitmo de cuya madre no se da nombre alguno y su nombre fue Juan Pablo de Matarredonaque caso con Maria de Moncada.

  • Fecha: lunes, 01 de diciembre de 2008
  •  | 
  • Hora: 21:39

Autor: Invitado

Me gustaría encontrar información sobre la relación del duque de Calabria con Manzanera. Agradecería muchísimo cualquier ayuda