S?bado, 17 de febrero de 2007
Publicado por La_Seu @ 21:40
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Plaza del Portal Nou

La comunidad de religiosas, que abri? el convento en 1588, lo abandona.

Intercalada en la famosa falla de Na Jordana, la columna se traslad? frente al puente de San Jos?

M.??NGELES ARAZO/

Popularmente se le conoce por plaza de Na Jordana y en ello influye una de las m?s famosas fallas de Valencia que, instalada hace d?cadas en Na Jordana cruce con las calles de Museo y Huertos, tan cerca de balcones y ventanas que la ?crem?? resultaba peligrosa, se decidi? trasladarla en 1983 al Portal Nou, del que dista escasamente cincuenta metros. Los falleros deseaban espacio para el monumental catafalco aunque se tuvieron que enfrentar al obst?culo de la alta columna toscana, procedente del antiguo Hospital, coronada por la imagen de la Virgen Mar?a con el Ni?o en brazos y un peque?o ?ngel a sus pies.

Lo anecd?tico fue que el elevado monumento religioso, obra en bronce de Ram?n Mateu Montesinos, quedaba inmerso en el barroquismo de una escenograf?a de cr?tica er?tica, pol?tica o social, que asombraba por lo ins?lito.

La comisi?n de Na Jordana, solicit? al Ayuntamiento el traslado en 1999, pero el expediente debi? quedar en alg?n caj?n del olvido (lo natural) y hasta el a?o 2003 no se hizo efectivo. Hoy, la majestuosa columna con la Virgen se alza en una isleta pr?xima, en la calle de Guillem de Castro y entrada al puente de San Jos?.

En el entra?able Portal Nou, que las melias cubren de sombra en verano, destaca el convento de las Carmelitas Descalzas de San Jos? y Santa Teresa, que llegaron a Valencia en 1588 y al poco tiempo se establecieron en este lugar, recogido para la soledad y la oraci?n. Las carmelitas, ocultas tras las rejas y los velos, adem?s de rezar, se dedicaron a lavar y planchar los ajuares delicados, que exig?an almid?n ara la batista y enca?onar pacientemente los plisados. Ahora van a abandonar el convento de tantos siglos, porque la comunidad se redujo a cinco religiosas. Su utilizaci?n es todav?a una inc?gnita, pero resaltemos que en el zagu?n y en la sala del locutorio destacan los z?calos de azulejer?a barroca del XVIII, guirnaldas de flores que enmarcan sentencias como: ?? Qui?n a Dios tiene, nada le falta; s?lo Dios basta?? . Azulejos de la misma factura representan las estaciones del calvario en el jard?n y enriquecen la capilla de santa Teresa, con el blas?n de la familia Verdes Montenegro, Marqueses de Benamej?.

Ya el huerto dej? de cultivarse y los altos ?rboles sufren los efectos de la contaminaci?n ambiental. Jard?n de cipreses y laureles que comunica con el del museo Benlliure. Al Portal Nou se abre, tambi?n la interesante Aula-Taller de Restauraci?n de Escultura Roig d?Al?s, que dirige Jos? Luis Roig Salom nieto de Luis Roig de la Concepci?n, gran tallista que inaugur? el taller a finales del XIX. Una saga de artistas, que alcanz? la cuarta generaci?n con la catedr?tica Pilar Roig Picazo.
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"el carmelita debe concretar tal actitud (la oraci?n), estando siempre disponible al encuentro con el Se?or, dej?ndose captar y conducir por ?l, y gozando de Su presencia, buscada y experimentada en la realidad de la vida, en lo cotidiano"


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Dulces Conch?n
En este ?mbito urbano, donde la plaza se une a la calle de Salvador Giner y sin transici?n alguna a la antigua plaza de Na Jordana, hoy de Pere Borrego Galindo, Faller; el hombre que elev? la categor?a de la falla a la secci?n especial y marc? el camino del enfoque cultural, magn?ficamente llevado por Pere Borrego (hijo), de vez en cuando se advierte un olor gratificante, ya sea de empanadillas de pisto, ya de cruasanes; es el aliento de Dulces Conch?n; que surte a media Valencia de los productos elaborados en la madrugada. El origen de esta afamada firma fue un modesto obrador de calabazate, carne de membrillo, naranjas y tomates confitados y arrop i talladetes , que inici? una emprendedora mujer con mucha ilusi?n y escasos medios. El salto mercantil se ha dado en la tercera generaci?n con Pedro Zan?n al frente.

En los aleda?os abundan los paneles de azulejos, dedicados a san Jos?, conmemorando el primer centenario de la falla, en 1984; y a san Onofre, en 1804, el patr?n de los gremios artesanales, puesto que la mayor?a tuvieron sus cofrad?as y capillas en el barrio del Carmen.

Es la ciudad con restos de murallas, museos, lugares de copas y restaurantes peque?os, en los que no faltan los vegetarianos como La Tasta Olletes; la plaza del Portal Nou junto a solares que anuncian viviendas de nueva construcci?n; y all? como un foco de vida, el gran casal de Na Jordana, n?cleo de historia tradici?n, hundiendo sus ra?ces en Valencia. ?NGELES ARAZO
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