Viernes, 12 de enero de 2007
Publicado por La_Seu @ 9:57
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La cer?mica

RECUPERACI?N DEL PATRIMONIO

JOS? APARICIO/

Las obras de cer?mica, excluida la m?s corriente o de uso diario, generalmente de mala calidad y de escaso valor por la poca atenci?n dedicada a su fabricaci?n, se suelen incluir entre las artes menores o son consideradas como mera artesan?a a lo sumo. Artistas e historiadores del arte aplican un concepto laxo en este caso.

Sin embargo, cuando contemplamos un retrete en una exposici?n o en una galer?a de arte, y consideramos que est?n en reparaci?n los servicios del local (W. C.), expres?ndolo en voz alta, nos mira de arriba abajo alg?n entendido y nos explica con desd?n que aquello es arte moderno, sin m?s.

La cer?mica, especialmente la popular de calidad, que suele ser representativa de territorios, comarcas o regiones m?s o menos amplias, recordemos Sargadelos, Totana, Chinchilla, Talavera o Teruel y en Valencia Paterna, Manises, Alcora u Onda, etc., etc., tienen una gran aceptaci?n universal y, muchos, creemos que las obras especiales, hecha abstracci?n de su posible producci?n seriada, debieran ser consideradas como obras de arte.

La cer?mica de inter?s arqueol?gico, bien prehist?rica, protohist?rica o de ?pocas posteriores, est? hoy sin embargo muy bien considerada, incluso la de obra , de cocina o para usos inferiores, ya que a su condici?n art?stica en muchos casos une la particularidad de ser documento hist?rico, de archivo para entendernos.

En Valencia la producci?n cer?mica comienza hacia el 5000 antes de Cristo, llega de la mano de la nueva agricultura y de la nueva alimentaci?n, que requiere nuevos utensilios y recipientes, apareciendo el fog?n y la cocina frente a la simple hoguera anterior. Las primeras cer?micas, por cierto, son espl?ndidas, y aunque se hac?an a mano y a fuego directos, los productos finales son aut?nticas obras de arte. La cer?mica decorada con el borde de la concha cardium , de donde el nombre de cardial que se le da, destaca por su perfecci?n t?cnica y su exquisita decoraci?n barroca.

Otro tanto ocurre con la campaniforme dos mil a?os m?s tarde, en plena Edad de los Metales, y, tras las pobre etapa de la Edad del Bronce, se alcanza el esplendor en la Segunda Edad del Hierro, con la cultura ib?rica, que llega a producir el Vaso de los Guerreros de San Miguel de Liria, el tambi?n de los Guerreros de la Serreta de Alcoy, o las maravillas de Ilici del llamado Estilo Elche-Archena.

Si en ?poca romana la globalizaci?n provoca que la producci?n sea uniforme, las fuentes cl?sicas hablan de los ?barros saguntinos? con admiraci?n, cer?mica que, por desgracia, todav?a no se ha podido diferenciar.

En ?poca medieval destacan las cer?micas de Paterna y Manises, los socarrats y la de lujo de reflejos met?licos domina en Roma.

El siglo XVIII es otro monumento de esplendor y la azulejer?a especialmente produce magn?ficas obras que han sido recogidas en excelentes publicaciones.

A esta ?ltima etapa pertenece la cocina sustra?da de la casona del Bar?n de Vallvert, en la calle del Mar, que se suele comparar con la que enriquece el Museo Nacional de Cer?mica Gonz?lez Mart?, felizmente recuperada por la eficiente polic?a valenciana a la que nunca se le agradecer?n bastante los grandes servicios que presta al patrimonio valenciano a pesar de las graves dificultades con las que se enfrenta hoy d?a y que todos conocemos. Por todos los pueblos y ciudades de la Comunitat hay, en iglesias, ermitas, conventos, casitas de calvarios, etc., etc., miles de estas obras de arte, mayor o menor, pero en todo caso bienes patrimoniales que hay que proteger y cuidar. Un primer paso ser?a que cada poblaci?n hiciera su inventario, integr?ndolo en un inventario general, cuidando con esmero del mismo. ?Se har?? Ya vorem.

Tags: Ceramica, manises, valencia, valencianismo

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