Viernes, 05 de enero de 2007
Publicado por La_Seu @ 16:44
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Un cabildo privilegiado: el de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Valencia

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DANIEL SALA/

esta visi?n que del cabildo catedralicio se nos da, no distorsiona en absoluto de otras impresiones que en tiempos pret?ritos manifestaron otros muchos testimonios y que ven?an a poner de relieve la importancia y el poder que, en aquellos tiempos de la iglesia postridentina, tuvo la Seo Metropolitana y el decisivo papel desempe?ado tanto en los aspectos culturales como en los administrativos de la ciudad de Valencia, as? como la influencia social de las dignidades del cabildo.

En ese mismo siglo dec?a Monsieur Des Essarts: ?La iglesia mayor del arzobispado, que se llama la Ceud, no es grande. Es casi tan ancha como larga. El arzobispo va vestido de cardenal, y los can?nigos llevan el h?bito violeta. Las canonj?as valen all? tres mil ducados?. Es evidente que una ciudad que tuvo en la sede papal dos de sus hijos y tal importancia en la Europa bajomedieval y renacentista debi? verse distinguida con prerrogativas y privilegios que la hicieran singular en el contexto del mundo cristiano, incluso con signos externos que llamaran la atenci?n, como es el caso de los h?bitos de sus jerarqu?as eclesi?sticas.

Y rebuscando informaci?n gr?fica que pudiera ilustrar las explicaciones que nos ofrece J. Sanchis Sivera en su obra La Catedral de Valencia , localizamos en su sacrist?a una hermosa fotograf?a coloreada de un can?nigo que, vestido con sus mejores galas, posa sobre una tarima para el objetivo de la c?mara luciendo sus largas y hermosas colas.

Realmente, no hab?a una gran diferencia entre la indumentaria de los can?nigos y la del arzobispo. Si en un principio estos vistieron las mucetas de pa?o negro fino, forradas de pa?o carmes? para el verano, y capas del mismo pa?o negro con sus correspondientes capirotes forrados de piel de armi?o para el invierno, con la bula de 1656 concedida por Alejandro VII, se modific? sustancialmente la indumentaria de coro que fue la que subsisti? hasta 1896.

Este traje era verdaderamente cardenalicio, de soberbio y majestuoso, afirmaci?n tanto m?s exacta cuanto que en el ceremonial de entonces se dice que los cardenales usaban siempre en la capilla pontificia, sobre el roquete, amplia capa de color morado y rara vez el rojo por ser ?ste color propio del papa; en cuanto a la seda usada por los can?nigos de Valencia, ni a los obispos se conced?a tal prerrogativa en aquellos tiempos. Con el tiempo, las largas capas moradas, inc?modas para el uso diario, fueron reformadas sin que nada perdieran de su primitiva majestad y se introdujeron los ropones que se conoc?an con el nombre de colas.

Indumentaria de los miembros
Tambi?n el padre Villanueva en su Viaje literario a las Iglesias de Espa?a , se detiene a explicar la indumentaria de los miembros del cabildo metropolitano: ?Con suma complacencia estoy observando el decoro y gravedad con que celebra esta Iglesia los oficios divinos [...] contribuye tambi?n ? este efecto el gran n?mero de Dignidades, Can?nigos y Pabordres y otros ministros que residen en ella. [...] Hay dos clases de Beneficiados residentes en el coro [...] Sobre la sotana ordinaria llevan otra de seda negra [...] sobre la segunda sotana un roquete sin mangas; sobre ?l un rop?n, que llaman ?colas?, y es un equivalente de la capa coral: su figura es la que resulta cuando alguno recoge la capa por baxo de los brazos para que no arrastre por detr?s, dexando caer delante todo el envoltorio de la ropa hasta los pies. Las dos alas de la capa se figuran con dos tri?ngulos, que llevan al canto una cenefa de tafet?n encarnado. Sobre esta reliquia de capa encaxa la muceta ? capirote puntiagudo por detr?s, y por delante redondo con pieles cenicientas en invierno, y raso o tafet?n encarnado en verano. De esta misma hechura es el vestido de los Cl?rigos de oficio, los quales... [...] Esta misma es la figura de los h?bitos canonicales, con la diferencia que el roquete tiene mangas ajustadas hasta la mu?eca, y las pieles en invierno son de armi?o, y todo el vestido es de seda morada. As? visten los individuos de este Cabildo desde el Pontificado del Papa Alejandro VII?.

En 1896 fue modificado este traje canonical, a petici?n del prelado y cabildo, por el breve del papa Le?n XIII, diferenci?ndose del antiguo en que las colas fueron sustituidas por un capisayo largo; el papa no s?lo se limit? a acceder a la petici?n referida, sino que concedi? igualmente el uso de mitras sencillas a las dignidades en todos los actos pontificales, raro privilegio que aument? el esplendor y dignidad de esta Iglesia, no obtenido por otras insignes catedrales.

Y no fue este el ?nico de los privilegios de que goz? el cabildo catedralicio: desde el derecho de asilo concedido por el rey don Jaime, en 1265, por el que no pod?an ser extra?dos violentamente ni castigados con pena capital los delincuentes que se acog?an a la Catedral, a la exenci?n de tributos con que la ciudad gravaba los art?culos de comer y beber y que hicieron necesaria una concordia entre el Consell de la Ciudad y el obispo Blanes para determinar cu?les eran estos productos y facilitar la cobranza de los mismos.

Adem?s, los tratamientos de Se?or?a y Excelencia, concedidos por arzobispos y reyes, a los que habr?a de a?adirse el uso para los can?nigos de borla de seda morada en el solideo, vestido talar negro con vivos y botones, alzacuello, faja y medias de igual color. Muestra todo ello de la elevada consideraci?n que para con el mismo tuvieron papas, reyes y la sociedad valenciana.
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