Domingo, 10 de diciembre de 2006
Publicado por La_Seu @ 19:37
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Medicina valenciana.

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Medicina heredada

La ciencia internacional, desde el siglo XIII, se nutre de las contribuciones de los m?dicos de la Comunitat
C. VELASCO/ VALENCIA


al d?a como hoy de hace cien a?os se entreg? el premio Nobel de Medicina a Santiago Ram?n y Cajal, el sabio aragon?s formado acad?micamente en Valencia, donde vivi? y dio clase muchos cursos. Este a?o se conmemora tambi?n el quinto centenario de la muerte de Llu?s Alcany?s, que, adem?s de dar nombre al hospital de La Costera, fue el primer catedr?tico de Medicina de la Universitat de Val?ncia y uno de los primeros cirujanos europeos que practic? disecciones en pleno siglo XV. Buenos exponentes ambos de la vitalidad hist?rica de la medicina valenciana.

El setabense Alcany?s, autor de un op?sculo para combatir las plagas y epidemias que diezmaban las poblaciones (Regiment preservatiu i curatiu de la pestil?ncia), ?fund? el primer colegio de cirug?a en 1462 y reglament? el Estudio General de lo que hoy es la Universitat de Val?ncia?, seg?n el catedr?tico de Historia de la Medicina, Jos? Mar?a L?pez Pi?ero, quien est? organizando junto a su mujer una exposici?n en la Biblioteca Valenciana.

La muestra, que se celebrar? el primer trimestre pr?ximo a?o, pretende ser un recorrido por la figura y obra del prestigioso m?dico. La contribuci?n de Alcany?s, que muri? el 25 de noviembre de 1506, no es un caso aislado. Los galenos de la Comunitat, con pocos medios pero con mucha dedicaci?n, pusieron sus granitos de arena en la ciencia que gira alrededor del cuerpo humano, sus enfermedades y su curaci?n.

Gilabert Jofr?
Gilabert Jofr? fue el primero que luch? para que los locos fueran atendidos como enfermos al equiparar la locura y la debilidad mental con las enfermedades som?ticas. Fund?, junto con otros diez ciudadanos de Valencia, el Hospital de Ignoscents, Folls e Orats (subnormales, alienados y dementes) en 1409.

El car?cter moderno de este hospital se manifest? en su gesti?n, a cargo de hombres llanos: ?ni presb?teros, frailes, caballeros, juristas o notarios... porque dicha obra debe ser totalmente laica?, seg?n recoge el libro 12 ejemplos de contribuciones valencianas a la medicina internacional.

El manicomio de Valencia sirvi? de punto de partida a la amplia serie fundada en el resto de Espa?a, en Europa y en la Am?rica colonial espa?ola.

Otro galeno que da nombre a otro hospital, Arnau de Vilanova, hizo su aportaci?n a la ciencia en el siglo XIII. Su contribuci?n fue traducir del ?rabe al lat?n obras b?sicas sobre medicamentos. Redact? las normas de vida sana dedicada a Jaime II. Sus obras fueron muy difundidas en Europa. De ?l, seg?n 12 ejemplos de contribuciones valencianas a la medicina internacional, se recibi? una imagen distorsionada ya que escribi? un tratado sobre magia, astrolog?a y alquimia que fue aprovechado por algunos para tacharlo de brujo.

Entre los m?dicos valencianos de los a?os de transici?n del siglo XV al XVI destaca Gaspar Torrella, sobre todo en la relaci?n con las llamadas nuevas enfermedades, como entonces fue la s?filis. Acompa?? a Rodrigo de Borja, es decir, el papa Alejandro VI, a Roma como facultativo de cabecera. Ofreci? un estudio fundamentalmente cl?nico y terap?utico sobre la s?filis en su tratado con historias cl?nicas contra la pudendagra o morbo g?lico (1497).

Gaspar Torrella da nombre a una calle de Valencia. Lo mismo sucede con el doctor Luis Collado, quien fue disc?pulo de Pedro Jimeno, otros dos nombres de oro en la medicina valenciana.

Pedro Jimeno, nacido en Valencia en el tercer lustro del siglo XVI, convirti? la Universitat en una de las primeras de Europa en las que se imparti? la ense?anza anat?mica mediante la disecci?n de cad?veres humanos realizada y explicada por el mismo catedr?tico. Cuando Jimeno abandon? Valencia en el verano de 1550, se nombr? para sustituirle en su c?tedra a Luis Collado.

Coet?neo a Jimeno y Collado, fue Miguel Juan Pascual, natural de Castell?n, que escribi? uno de los primeros textos impresos en Europa acerca de la contaminaci?n urbana desde el punto de vista de la salud p?blica. Abord? la incidencia de la fetidez de las balsas, la insalubridad del mar, la exhalaci?n del olor de las cloacas y los vapores malolientes de aguas estancadas sin ?rboles alrededor en los ciudadanos. El facultativo castellonense apunt? claves para investigar en la influencia del medio ambiente en la salud de las personas, una corriente m?dica que contin?a m?s vigente que nunca.

Atlas anat?mico
De peque?os, en la escuela, todos estudian el cuerpo humano, su estructura ?sea, sus m?sculos y sus ?rganos. Ahora es muy f?cil saber c?mo somos por dentro, pero hace 400 a?os era toda una haza?a. De ah? que la obra anat?mica del grabador Cris?stomo Mart?nez fuera la ?nica contribuci?n importante al saber morfol?gico realizada en Espa?a durante el siglo XVII.

La parte m?s valiosa de su labor fue la micrograf?a, de la que fue uno de los adelantados europeos. Hacia 1686 comenz? a trabajar en el atlas anat?mico. Para su realizaci?n y edici?n las autoridades de la ciudad y el claustro de la Facultad de Medicina consiguieron permiso para que se financiara su trabajo.

No s?lo las l?minas de Cris?stomo, sino la trayectoria hist?rica de los m?dicos sirvieron de argumento para que Andr?s Piquer luchar? por reconocer el prestigio de Valencia como principal centro espa?ol de la anatom?a pr?ctica. Hizo su defensa desde Madrid y como vicepresidente de la Academia M?dica Matritense. Lleg? a afirmar: ?La anatom?a se ense?a mejor en Valencia que en ninguna parte, y en Francia s?lo se hace la anatom?a ostentosa y delicada, que no sirve para la pr?ctica?.

Heroicidad mundial
Al producirse la epidemia col?rica, inicios de 1880, el catedr?tico cartagenero Amalio Gimeno se convirti? en la figura dirigente de un grupo de profesores de la Facultad de Medicina. A ?l se le debi? la asimilaci?n en el ambiente cient?fico valenciano del descubrimiento del vibri?n col?rico por Kock (1883).

El grupo encabezado por Gimeno, al que se asoci? los doctores Peset, Gar?n y Colv?e, fue el promotor de la vacunaci?n anticol?rica de Ferr?n. El 31 de diciembre de 1884, un trimestre antes del inicio de la gran epidemia, Gimeno, Colv?e y Gar?n visitaron a Ferr?n en Tortosa, quedando tan convencidos que se vacunaron. Al comenzar en marzo la epidemia en X?tiva, Gimeno y Candela defendieron la aplicaci?n de la vacuna. Ferr?n, desde Tortosa, vino a Valencia. Mont? su laboratorio en una casa que todav?a se conserva (en la calle Pascual y Gen?s) e inici? una campa?a en la que se vacunaron m?s de 50.000 personas. En Alzira, con 16.000 habitantes entonces, se vacunaron 7.043.

La trascendencia de la vacunaci?n masiva fue valorada en el siglo XX. La comunidad cient?fica internacional reconoci? que la medida fue ?un importante hito en la historia de la salud p?blica?. Al doctor Ferr?n le consideraron como el primero en conseguir ?la inmunizaci?n activa del ser humano por bacterias de una forma admirable?, seg?n el libro escrito por L?pez Pi?ero.

Estos facultativos valencianos, que son s?lo un grupo reducido, hicieron historia de la medicina sin recurrir al bistur? de diamante.

No eran tiempos para este instrumento, inventado en el siglo XX, pero su dedicaci?n a la ciencia fue suficiente para que sus esfuerzos no cayeran en saco roto.

Francisco Javier Balmis

Difusi?n mundial de la vacuna contra la viruela

Naci? en Alicante. Cuando Jenner dio a conocer la vacuna contra la viruela, Balmis qued? tan convencido que integr? una expedici?n con cuatro cirujanos, dos practicantes, cuatro enfermeros y 22 ni?os de la casa de exp?sitos de La Coru?a. Los menores eran necesarios para conservar el virus vacunal, mediante inoculaciones semanales en dos de ellos con el obtenido en las p?stulas de los vacunados la semana anterior. La expedici?n consisti? en fue difundir los conocimientos precisos para la pr?ctica de la vacunaci?n.

La marcha, que parti? en 1803, extendi? la medida por las Antillas, M?xico, Texas, California, Am?rica central y del sur, Filipinas, Macao, Cant?n y la isla de Santa Elena. Balmis regres? a la pen?nsula en 1813 tras verse envuelto en luchas iniciales por la independencia de M?xico.

Luis Simarro

El maestro valenciano de Ram?n y Cajal

Luis Simarro naci? en Roma, donde resid?a su padre, el pintor valenciano Ram?n Simarro. A finales del siglo XIX no estaba claro si el sistema nervioso se compon?a de c?lulas individuales o era una trama constante, como una red, que iba desde el cerebro a los nervios perif?ricos. Ram?n y Cajal (hoy se cumple el centenario de su Premio Nobel) acab? con esta dualidad al demostrar que el sistema nervioso estaba formado por c?lulas aut?nomas llamadas neuronas.

Lleg? Ram?n y Cajal a esta conclusi?n aplicando una nueva t?cnica de coloraci?n que permit?a observar c?lulas individuales y hasta la fecha los tintes empleados posibilitaban ver tramas de c?lulas. Una t?cnica que aprendi? de su maestro, Luis Simarro. Sin el m?todo del doctor valenciano, tal vezi el Nobel aragon?s hubiera tardado m?s tiempo en descubrir la neurona.


Val?ncia Hui

"La tradici?n m?dica de Valencia no gusta nada a los centralistas"


Loli Prats (VH) .- Jos? Mar?a L?pez Pi?ero, catedr?tico jubilado de Historia de la medicina. La palabra "jubilado" parece que no pega mucho con usted?
Mi mujer, Mari Luz, y yo, nos jubilamos antes de la edad obligatoria para dedicarnos de lleno a la divulgaci?n y para librarnos de lo que yo llamo la "burrocracia". Quer?amos dedicarnos a la investigaci?n, a los temas que nos quedaban pendientes y, sobre todo, a la divulgaci?n. Aunque debo decir que ahora la gente ya no se preocupa mucho por estas cosas.

Dec?a que la palabra jubilado no pega mucho con usted, porque a?n sigue impartiendo conferencias y cursos, la ?ltima el pasado mes de noviembre, sobre Ram?n y Cajal...
S?, pero no ya molesto a mis disc?pulos, a los j?venes. Ya no suelto los rollos que soltaba antes.

?Es dif?cil jubilarse de la docencia?
S?, sobre todo cuando uno tiene proyectos. Pero estoy en el octavo a?o de jubilaci?n y debo decir que el retiro me ha venido muy bien para la tensi?n.

Usted estudi? Medicina en la Universidad de Valencia, y luego fue profesor all?. ?C?mo recuerda esos primeros a?os?
Yo era muy amigo de Mariano Peset, catedr?tico jubilado de Historia del Derecho. ?l era como mi hermano, vivimos siete a?os juntos, dos de ellos en la misma habitaci?n, en Burjassot. Luego fuimos de los primeros en conseguir una beca para irnos a investigar a Alemania. Hasta el p?rroco nos tuvo que dar permiso para poder irnos. Recuerdo que aqu? nos pagaban 600 pesetas, as? que nos gan?bamos la vida con becas.

?C?mo cambia la perspectiva cuando uno se sienta detr?s de la mesa de profesor?
Yo creo que si uno se sienta detr?s de la mesa, est? en la actitud medieval en la que a?n est? la universidad espa?ola. Eso de tomar apuntes, mientras el profesor se sienta detr?s de la mesa, me suena a la t?cnica china de la imprenta? Yo siempre he preferido las clases pr?cticas como alumno, y tambi?n como profesor. A la hora de dar clase siempre he intentado imitar lo que me han ense?ado mis maestros.

?Cu?l le ha influido m?s?
El que m?s me influy? es Ackerknecht, y tambi?n Rosen. Son primeras figuras mundiales. Todo lo que yo divulgo ha sido estudiado por estos genios. Yo siempre digo que "soy un enano encima de los gigantes".

Empez? con la docencia en 1969, cuando Espa?a a?n estaba bajo una dictadura, y la dej? en 1998, con el pa?s ya inmerso en la modernidad. ?C?mo ha cambiado la Universidad en todos esos a?os?
Nosotros esper?bamos cambios mucho m?s importantes, pero no los ha habido. Todo lo contrario, se han dado mucho retrocesos. Por ejemplo, en el Bachillerato, que en Europa son diez a?os, y en Espa?a tres. En Alemania dicen que somos un "pa?s de camareros" y eso es, en verdad, cierto, sobre todo en el tema de la investigaci?n. Mari Luz, Mariano Peset y yo, cre?amos que las cosas ser?an mejores, pero nos hemos quedado muy defraudados.

?Era dif?cil ejercer la profesi?n en esos a?os convulsos del final del franquismo?
Bueno, a esos a?os les llam?bamos 'la Dictablanda'. Nosotros inventamos el autocontrol, que era "nada de autoridad, ni jerarqu?a". Recuerdo que, a veces, ?bamos a la universidad con la polic?a a caballo detr?s. Estuvieron a punto de darme m?s de una paliza.
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