_______Mosatros els valencians___

jueves, 07 de diciembre de 2006

Escultor Paco Badia

Escultor Paco Badía


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Se cumple este año el primer centenario de su nacimiento. Perteneció a la generación de la Sala Blava. Mano derecha de Renau cuando llevaba las riendas de la cultura y bellas artes durante la II República, sufrió cárcel y exilio al término de la pasada guerra civil.

De él supe gracias a Rafael Pérez Contel, Gabriel Esteve y mi padre, José María Bueno, que me hablaron mucho de él, de Paco “Granera”. Le busqué en París, donde residía, y en Ibiza, donde pasaba el verano creando. Fue en la isla de la luz, refugió de su creación, donde tuvimos varios encuentros.

Se resistía. Me costó convencerle para que regresara a su pueblo natal y expusiera allí su obra, para que le conocieran las nuevas generaciones. No quería. Recordaba el día que le detuvieron en su casa, concluida la contienda, los años de cárcel y la huida de España.

Aceptó la invitación a reencontrarse con los suyos un sábado santo de fuertes vientos en la isla blanca, en que el Ministro de Interior Martín Villa le puso el nihil obstat y legalizó el Partido Comunista.

Un grupo de amigos le organizamos una exposición de su obra, que fundió en competentes talleres de Carpesa, en la Sociedad Musical, y comenzamos a recuperarle. De ser un olvidado en su patria chica, su nombre ya apadrina, de momento, el Instituto y una plaza.

Este año se cumple el primer centenario de su nacimiento y con ilusión el reducido círculo de amigos que venimos peleando por él desde hace más de 30 años, hemos logrado que Paco Badía estuviera presente en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM).

Está considerado el mejor escultor contemporáneo en bronce pequeño de Europa y tal vez del mundo. Es valenciano, de Foyos.

Su viuda, Juani Badía, de acuerdo con sus hijos, ha decidido donar parte de la obra más representativa del escultor, maderas y bronces, al IVAM para que en él esté permanentemente presente los frutos de lo que fue el espíritu revolucionario artístico de Paco Badía.

En este último paso, ha sido muy decisiva la feliz y diligente decisión de su directora, Consuelo Císcar, mujer de una sensibilidad extrema para todo lo artístico.

Gracias a ella, la obra de Paco Badía, cumpliendo el expreso deseo de la familia, figurará en el IVAM, ocupando un lugar destacado de nuestra historia, para que sea testimonio vivo y directo de este ilustre autor de la historia del arte valenciano contemporáneo.

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La familia del escultor Francisco Badía dona parte de la obra del artista al Ivam


Elisa Vives (vh).- La viuda del escultor Francisco Badía, Juani, ha querido reparar la memoria del escultor valenciano, injustamente olvidado por cuestiones ajenas al arte, y lo ha hecho donando al Instituto de Arte Moderno, IVAM, piezas de su marido.

Francisco Badía pertenece a esa generación de artistas que vieron truncadas sus aspiraciones e ilusiones por la Guerra Civil española. Exiliado en París, su producción escultórica oscila entre el expresionismo y el surrealismo, fiel reflejo de la tragedia que tuvo que afrontar.

Desde muy joven, en Badía se despertó la vocación artística, lo que le empujó a estudiar dibujo y preparar el ingreso en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, lo que consiguió. Allí entabló amistad con el pintor Gabriel Esteve, el escritor Deltoro y el poeta Arturo Bel, además de otros artistas como Josep Renau, Enrique Climent, Francisco Carreño, José Sabina ‘Tonico’ y Manuela Ballester, con quienes comentaba y discutía las revistas de arte y literatura.

La mayoría de las corrientes artísticas de vanguardia no llegaban a San Carlos, lo que provocó que Badía se convertiera en un alumno contestatario y combativo, que protestaba contra el sistema de enseñanza que se impartía en la escuela situada en la calle Museo, lo que no quitaba, por otro lado, para que fuera un artista razonable y reflexivo.

Sus primeras influencias hablan de Vicente Beltrán Grimal, aunque gradualmente se inspiró en el yugoslavo Mestrovic, cuya obra era muy apreciada por los escultores valencianos. Pronto descubrió los movimientos culturales europeos y siguió la corriente artística que tiende hacia una acentuación o deformación de la realidad para conseguir expresar los valores, el Expresionismo.

Tras el estallido de la Segunda República, participó en las actividades que realizó el grupo encabezado por su amigo Renau, colaborando en diverasas publicaciones valencianas como ‘Nostra Novel·la’ y ‘La Taula de Lletres Valencianes’ e intervino en diversas exposiciones. Colaboró con artículos en revistas populares y firmó manifiestos.

El escultor Francisco Badía plasmó su intenso mundo interior en sus esculturas y es considerado por la crítica internacional como uno de los mejores modelistas y artistas en bronce pequeño de temas variados, entre ellos, toreros, flamencas, desnudos y diosas.

Sin duda, que las obras del escultor vayan a ser expuestas en el IVAM, uno de los museos de arte moderno con más proyección internacional, ayudará a arrojar luz sobre el trabajo del artista y su conocimiento y se le otorgará el lugar que le corresponde en la historia del arte.





El tiempo le ha puesto en el lugar que le correspondía.

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