Viernes, 01 de diciembre de 2006
Publicado por La_Seu @ 9:18
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La acequia de Rovella y las cloacas de la ciudad

DANIEL SALA/

http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/fotos/200612/01/10959069.jpg
Brazo principal de la acequia de Rovella en la entrada de la calle de Lauria. Se observa la superposici?n de trazados.


Sea o no cierto ?ste el origen de las cloacas, vestigios romanos de la primera red de saneamiento de la ciudad han sido hallados por los arque?logos ya desde tiempos de la Ilustraci?n; el primer emplazamiento de la ciudad, en la acr?polis de la misma, abrazada por el ?ltimo meandro que el Turia describe antes de su desembocadura, necesitaba hacer fluir sus aguas residuales hacia el r?o sirvi?ndose, adem?s, del antiguo brazo del mismo que discurr?a por la plaza del Mercado. Y ello explica el trazado de los dos ?valls majors?, o grandes colectores, que saneaban la ciudad.

J. Lop en su obra ?De la Instituci?, govern politich i juridich? Obra de Murs e Valls?? nos da el trazado:

El llamado ?vall vell? ten?a dos brazos: uno que sal?a del Tros Alt dirigi?ndose hacia la plaza del Mercado, Trench, cementerio de San Mart?n, San Vicente, Barcelona, Trans?ts, Barcas y, junto al Colegio de Santo Tom?s, se un?a al segundo brazo que, desde la Calderer?a, por las calles Alta, Santa Cruz, Roteros, Temple, Gobernador Viejo, plaza de las Comedias y calle de la Nave, llegaba a la calle de las Barcas. Desde all?, atravesando las murallas de la ciudad junto al portal de los Jud?os, se internaba en las tierras de Ruzafa.

El ?vall nou? ten?a dos secciones claramente uniformes, discurriendo por fuera de la muralla, costruidas en ?pocas diferentes: la primera, en tiempos del Ceremonioso, iba desde las torres de Quart hasta el portal de los Jud?os; la segunda, se abri? en 1543 por temor a los ataques berberiscos procedentes del mar e iba desde el portal de los Jud?os hasta la puerta del Real y desde el portal de Quart hasta el de Santa Cruz o portal Nou. En este ?vall nou? se abandonaban animales muertos, crec?a la vegetaci?n selv?tica, llena de reptiles e inmundicias, por lo que se hac?a necesrio desbrozarlo peri?dicamente a cargo de l?Obra de Murs e Valls, bajo la atenta supervisi?n del sobrestante.

La acequia de Rovella y su contribuci?n a la limpieza de la ciudad
Mas, el sistema de saneamiento de la ciudad no hubiera sido efectivo sin el concierto de las aguas de la entonces caudalosa acequia de Rovella, ayudada en ocasiones, por la acequia de Favara, ya que ambas se internaban en la ciudad medieval. La primera, ?ltima de las de la margen derecha del r?o, tomaba el agua en su desaparecido azud, a la altura de la que fue C?rcel Modelo, penetraba en el huerto de Santa B?rbara y se dirig?a por la actual calle de Cast?n Tobe?as hacia el antiguo matadero para seguir hacia Cuarte extramuros, girando por la calle Turia hacia un antiguo matadero que la ciudad tuvo en los solares del actual Colegio ?Cervantes?. Junto a la puerta de la Corona, penetraba en la ciudad y, siguiendo esta calle, llegaba al marcado de Moss?n Sorell (aqu?, distintos ?rolls? o ?cadiretes? sangraban su caudal para el riego de huertos; as? nos la muestra, descubierta, el plano de Mancelli de 1608). Desde aqu?, por la calle de San Miguel y Tros Alt, cruzando el huerto de la Puridad (por la actual Moro Zeit), describ?a la curva de Santa Teresa, Pie de la Cruz, Mol? de Rovella, Magdalenas y Porchets, para buscr la calle de San Vicente y, a la altura del Convento de San Gregorio, torcer hacia el Convento de San Francisco (actual plaza del Ayuntamiento) donde se divid?a en dos ramales: uno atravesaba las tierras del Convento y desde la confluencia de las calles Ribera y Ruzafa, por Moss?n Femades, se dirig?a hacia la muralla y huerta de Ruzafa; el otro, conocido como ?Bra? d?En Roca?, por la calle de Correos hac?a un recodo en F?liz Pizcuela y al entrar en don Juan de Austria, enviaba un brazal hacia la plaza de Predicadores, que desaguar?a en el r?o, mientras la acequia madre, por las inmediaciones de la puerta de los Jud?os, entrar?a en la huerta de Ruzafa.

La acequia de Favara ten?a su azud cercano al de Rovella y, paralela a ?sta, discurr?a junto a la calle del Brasil moviendo las muelas del molino de ?Nou Moles? y, por P?rez Gald?s, llegaba hacia la huerta de Patraix. Sin embargo, algunos de sus ramales acud?an en auxilio de las necesidades de la ciudad: el del portal de Quart; el del portal ?del Coixo? (que ven?a desde los conventos de San Sebasti?n y San Felipe) penetraba por el convento de la Encarnaci?n hacia el Pie de la Cruz; el del portal ?dels Ignocents? (conocido como ?acequia Podrida?) desaguaba, como los anteriores, en la acequia de Rovella; el brazo del Hospital, delante de la porter?a del convento de San Agust?n se divid?a en dos ramales, el que junto al muro de San Pablo iba hacia la puerta de Ruzafa para salir de la ciudad y el que por la calle de san Vicente iba a morir a la acequia de Rovella.

El ?sobrestant? de la Junta de Murs e Valls y sus competencias
Es f?cil observar como el trazado del ?vall major? del Mercado y de la acequia de Rovella discurren paralelos por estas inmediaciones de la ciudad, pero a cotas diferentes, lo que permit?a lanzar las aguas de ?sta y, si se hac?a necesario, tambi?n las de Favara, en los fosos de la ciudad. Cada s?bado, cuando terminaban los turnos de riego de la huerta, el sobrestante de la F?brica de Murs e Valls, abr?a las compuertas, ?rolls? y ?cadiretes?, as? como ?les Motes? o compuertas del ?vall vell?, para que las aguas limpiaran todo el alcantarillado y llevaran hacia el ?valladar? de Ruzafa todas las inmundicias. Tan importante era su funci?n, que la acequia de Rovella, incluso en ?pocas de sequ?a, deb?a disponer de la ?mola de sang i foch? (la ?mola? es la cantidad de agua necesaria para mover una rueda de molino) para poder atender a la limpieza e incendios de la ciudad. Los privilegios concedidos por los monarcas forales cuidaron de ello.

Se entiende as? la importancia que para el saneamiento de la ciudad tenia el oficio de sobrestante de l?Obra de Murs e Valls que, si al crearse el cargo deb?a ocuparse de guardar materiales y aparejos para las obras, desde 1588 la Junta decidi? que exclusivamente se encargara de limpiar los fosos, controlar que peri?dicamente se ?escurara? la red del alcantarillado y cuidara de los caminos que llevaban a la Ciudad. La ?Delliberacio, y capitols fets per la Ilustre Iunta de la Fabrica de Murs y Valls, dela Ciutat de Valencia, en lo primer de Mar? 1696 tocants ? les obligacions del Ofici de Sobrestant?, editada por ?Vicent Cabrera, Impressor, y Llibrer de la Ciutat, en la Pla?a de la Seu?, establece sus competencias.
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