miércoles, 29 de noviembre de 2006
Patrimonio arquitectónico, como siempre en peligro
El Consell de Cultura denuncia la falta de protección de los edificios racionalistas
Valencia es la ciudad española con mayor relevancia del estilo arquitectónico de entreguerras
El Consell Valencià de Cultura (CVC) denunció ayer la “falta de protección” que en los últimos años sufre la arquitectura racionalista de toda la Comunitat. El ente consultivo recuerda que se trata de un movimiento artístico que tuvo en Valencia a su mayor representante entre todas las ciudades de España.
ALEJANDRO PLÀ/ VALENCIA
Santa María Micaela, la Casa de la Caridad, la ‘Finca Roja’ o el antiguo cine Capitol son sólo algunos ejemplos de arquitectura racionalista en Valencia, estilo de entreguerras que en la ciudad del Turia eclosionó, curiosamente, durante la Guerra Civil. El valioso movimiento, reconocido en toda Europa, encontró en Valencia la ciudad más fértil de toda España donde poder crecer. El CVC emitió ayer un informe en el que criticó severamente el abandono que sufren dichos edificios los últimos años.
“En los años 30 se registró un fuerte impulso en Valencia, donde se concentra, según los expertos, el 80% de la que todavía queda”, explica Vicent Álvarez, coordinador del informe presentado ayer en el pleno del CVC. “Su valor arquitectónico y patrimonial está reconocido en toda Europa, y ahí las medidas de protección se aplican para mantener la memoria (...) En nuestro caso, falta protección y los últimos años se observa cómo algunos edificios representativos de dicho estilo han desaparecido o se han transformado sin respeto”, añade.
Sólo una muestra del IVAM
Dicho informe, además, apunta lo siguiente: “Al margen de alguna acción puntal, como fue la exposición que tuvo lugar hace unos años en el IVAM, no existe una clara protección por la arquitectura racionalista”.
El CVC propone, haciendo uso de los inventarios ya disponibles en los colegios de arquitectos de las tres provincias de la Comunitat, la catalogación de todas las manifestaciones de dicho movimiento arquitectónico en suelo valenciano. También recuerda a Patrimonio y a los ayuntamientos con edificios de dicho estilo, que el artículo 1 de la Ley 498 de Patrimonio Cultural Valenciano incluye como “bienes que proteger” los bienes de valor arquitectónico.
Para el caso de Valencia, se propone una declaración jurídica y urbanística “de máxima protección” con medidas de fomento, orientación y ayuda para garantizar la conservación de dichos edificios.
En nuestro territorio, el racionalismo arquitectónico se manifestó sobre todo en Valencia. Pero también en otras ciudades como Alicante, Elche, Castellón, Burriana, Xàtiva, así como en algunas zonas residenciales de chalets como en Godella, La Canyada y Rocafort.
La nómina de arquitectos que figuran en el estilo que deslumbró en todo el continente recoge nombres propios como el de Le Corbusier o la escuela de la Bauhaus. En la historia valenciana aparecen Artal –curioso caso pues, tras diseñar siendo muy joven Santa María Micaela, se retiró prácticamente de la arquitectura–, Goerlich , Viedma (‘Finca roja’), Roso, Rieta, Pese, Testro, Donderis y Meseguer, entre otros.
Por otro lado, el CVC, que también mantuvo un pequeño debate sobre la “idoniedad” de realizar un pleno en Benidorm –debido al estilo de desarrollo urbanístico de la ciudad– rindió ayer homenaje en la plaza de la Virgen a Lluís Alcanyís, primer catedrático de medicina de la Universidad de Valencia. Grisolía leyó un pequeño discurso y una representación de la comunidad judía ofreció un rezo en arameo. Luego se colocó una corona de flores.
Valencia es la ciudad española con mayor relevancia del estilo arquitectónico de entreguerras
El Consell Valencià de Cultura (CVC) denunció ayer la “falta de protección” que en los últimos años sufre la arquitectura racionalista de toda la Comunitat. El ente consultivo recuerda que se trata de un movimiento artístico que tuvo en Valencia a su mayor representante entre todas las ciudades de España.
ALEJANDRO PLÀ/ VALENCIA
Santa María Micaela, la Casa de la Caridad, la ‘Finca Roja’ o el antiguo cine Capitol son sólo algunos ejemplos de arquitectura racionalista en Valencia, estilo de entreguerras que en la ciudad del Turia eclosionó, curiosamente, durante la Guerra Civil. El valioso movimiento, reconocido en toda Europa, encontró en Valencia la ciudad más fértil de toda España donde poder crecer. El CVC emitió ayer un informe en el que criticó severamente el abandono que sufren dichos edificios los últimos años.
“En los años 30 se registró un fuerte impulso en Valencia, donde se concentra, según los expertos, el 80% de la que todavía queda”, explica Vicent Álvarez, coordinador del informe presentado ayer en el pleno del CVC. “Su valor arquitectónico y patrimonial está reconocido en toda Europa, y ahí las medidas de protección se aplican para mantener la memoria (...) En nuestro caso, falta protección y los últimos años se observa cómo algunos edificios representativos de dicho estilo han desaparecido o se han transformado sin respeto”, añade.
Sólo una muestra del IVAM
Dicho informe, además, apunta lo siguiente: “Al margen de alguna acción puntal, como fue la exposición que tuvo lugar hace unos años en el IVAM, no existe una clara protección por la arquitectura racionalista”.
El CVC propone, haciendo uso de los inventarios ya disponibles en los colegios de arquitectos de las tres provincias de la Comunitat, la catalogación de todas las manifestaciones de dicho movimiento arquitectónico en suelo valenciano. También recuerda a Patrimonio y a los ayuntamientos con edificios de dicho estilo, que el artículo 1 de la Ley 498 de Patrimonio Cultural Valenciano incluye como “bienes que proteger” los bienes de valor arquitectónico.
Para el caso de Valencia, se propone una declaración jurídica y urbanística “de máxima protección” con medidas de fomento, orientación y ayuda para garantizar la conservación de dichos edificios.
En nuestro territorio, el racionalismo arquitectónico se manifestó sobre todo en Valencia. Pero también en otras ciudades como Alicante, Elche, Castellón, Burriana, Xàtiva, así como en algunas zonas residenciales de chalets como en Godella, La Canyada y Rocafort.
La nómina de arquitectos que figuran en el estilo que deslumbró en todo el continente recoge nombres propios como el de Le Corbusier o la escuela de la Bauhaus. En la historia valenciana aparecen Artal –curioso caso pues, tras diseñar siendo muy joven Santa María Micaela, se retiró prácticamente de la arquitectura–, Goerlich , Viedma (‘Finca roja’), Roso, Rieta, Pese, Testro, Donderis y Meseguer, entre otros.
Por otro lado, el CVC, que también mantuvo un pequeño debate sobre la “idoniedad” de realizar un pleno en Benidorm –debido al estilo de desarrollo urbanístico de la ciudad– rindió ayer homenaje en la plaza de la Virgen a Lluís Alcanyís, primer catedrático de medicina de la Universidad de Valencia. Grisolía leyó un pequeño discurso y una representación de la comunidad judía ofreció un rezo en arameo. Luego se colocó una corona de flores.

