miércoles, 29 de noviembre de 2006
Publicado por Desconocido @ 9:29
Comentarios (0)  | Enviar
Investigan la muerte de Fray Pascual Nadal, decapitado por Mao Tse Tung

Imagen

28.11.06 | 15:50. Archivado en Cap i Casal

Imagen


Redacción.- La vicepostulación de las Causas de los Santos de los franciscanos en Valencia investiga en la actualidad el “martirio” de un fraile valenciano, decapitado “tras ser interrogado personalmente por Mao Tse Tung en 1935, durante la Guerra Civil china con el objetivo de impulsar la apertura de su proceso de canonización”, según informaron fuentes del Arzobispado. Se trata de fray Pascual Nadal, natural de la localidad de Pego (Alicante), perteneciente a la archidiócesis de Valencia, que trabajaba como misionero en una leprosería en el valle tibetano de Mosimién.

Los franciscanos mantienen abierta la investigación sobre su muerte a pesar de las “grandes dificultades con que nos encontramos para acceder a nuevos testimonios orales y escritos en China, por las trabas que ponen las autoridades del país”, según indicó Benjamín Agulló, vicepostulador de las causas de los franciscanos en Valencia. A pesar de los años que han pasado desde su muerte, “en la zona tuvo y sigue teniendo fama de santidad”, aseguró.

Fray Pascual Nadal Oltra nació en Pego en 1884 y, tras estudiar Bellas Artes en Valencia, ingresó en la orden franciscana en el monasterio de Santo Espíritu del Monte, en Gilet, a los 21 años. Tras atender a su madre, enferma de lepra, en el sanatorio de Fontilles, hasta su fallecimiento, fray Pascual, “sensibilizado por aquella enfermedad”, pidió a sus superiores marchar a China para formar parte de la primera comunidad de la nueva leprosería que la orden franciscana tenía previsto abrir en el valle tibetano de Mosimién. Fray Pascualet’, como era conocido, llegó en 1930 a la leprosería, donde atendía a 125 enfermos, junto con otros religiosos.

En 1935, el ejército comunista de Mao Tse Tung huía del ejército regular de los nacionalistas de Chiang Kai-Shek hacia el noroeste de China y entraron en la leprosería. Fray Pascual se quedó con los enfermos. A continuación, fueron llevados ante Mao Tse Tung, quien le interrogó y dejó prisionero. Días más tarde le decapitarían “con una espada”. Varios vecinos fueron “testigos desde sus casas” de la ejecución y uno de ellos enterró los cuerpos, afirmó Barrachina.
Comentarios